25 de febrero de 2008

Green Day


Soy verde, verde como los pimientos, las lechugas o el interior de los aguacates, como las hojas de los arboles en primavera o los mocos de los niños, verde, siemplemente verde, verde esperanza, una niña, inmadura a ratos, demasiado mandona, demasiado salida y con la palabra sexo en la punta de la lengua. Me gusta contar chistes verdes, hacer comentarios verdes y caerme de los arboles. Me golpeo contra el suelo sonrío y vuelvo a subir, porque aun estoy por madurar.


-Tonta!
-Eso dicen las malas leguas y mis conocidos.


Verde como una Heineken o los chicles de menta, los lapiceros de carioca o las pinturas pajarita, verde como las mantis religiosas o los gusanitos del campo. Verde como el musgo o los hongos, verde como los chupachups de manzana ¿Existen los preservativos verdes sabor guisante? Verde como mis ojos los días que hace sol, como el Fairi, como la luz de encendido de los ordenadores o como las tapas de mi libro de naturales, verde como el té verde o como algunos abuelos de la calle, verde como el traje de los militares de tierra… Porque yo soy verde, verde que te quiero verde, verde kiwi, verde uva, verde esmeralda, verde viento, verdes ramas, verde carne, pelo verde.


Y a ti que te parece lo del sexo por telefono ? - Una vez lo intente, pero los agujeros del microfono eran demasiado pequeños.

2 comentarios:

James Joyce dijo...

A mí me gusta el verde sexo y el verde Heineken, aunque prefiero Paulaner. Me disgusta el verde pimiento, el verde guisante de los preservativos, si es que existen, y el verde verdoso verdura en general.

Ah, y me he gustado el chiste del teléfono...

Besos!

P.D: El otro día leí que comer mocos (verdes o no) es bueno. Ya lo comentaré más extensamente...

Kostas Kamaki dijo...

A mi, me encanta, ya te digo.

Besilos por teléfono